Cuando das mucho de vos en una relación, por Belu Mare

Diseño sin título (48)

Son las 3:35 am. Me desvele. Me desperté inquieta pero ya me fui a dormir de esa forma. No fue en paz. Llamémosle a esta hora: el portal. Dicen que cuando uno se levanta muchos días seguidos a esta hora es que estás en en portal “de los muertos” y es una oportunidad de poder usarlo para meditar o poder conectar con alguien. Se dice que entre las 3am y las 5am es un horario en el cual mas muertes se producen. Pero en si esto es solo un detalle para que sepan en que me encuentro para empezar con este artículo que me va a venir genial es escribir porque tengo que sacarlo para afuera.
Hoy voy a empezar a hablar sobre uno de mis patrones más marcados y que tengo que solucionar este 2020: darle todo a la pareja. El alto costo psicológico de dar demasiado por una relación de pareja.

El otro día hablando con una pareja de amigos me comentan: “creo que das demasiado a la otra persona y no recibís lo mismo” y me toco la hora de reflexionar. Lo cual yo les respondí: “si, en parte no son los primeros que me lo dicen pero también con los años me di cuenta que así soy con todas mis parejas”. Claro, no todos somos iguales y esto lo hablo por mi, pero uno se entrega solo que a veces es demasiado. Y cómo dije arriba, es uno de mis patrones. Me criaron así. No voy a culpar a mi crianza claro, pero así fue. Siempre vi a mis papas darse todo, cumplir sus gustos, acompañarse, amarse hasta el día de hoy. Entonces eso sumado a mi personalidad, siempre fui una persona que se entrega a al relación sin egoísmo y orgullo. Uno de mis tantos objetivos es hacerte feliz y tratarte como una reina o como “nunca jamás te habían tratado” porque creo que así es como mereces de tratada.

Ergo, acá está el problema.
No todos te tratan de la misma forma. Los resultados muchas veces es que uno de todo, la otra persona le encanta, se acostumbra, “se sube al carro” y se aprovecha. No de mala persona sino simplemente porque uno la acostumbró así.

Entonces arranca el sentimiento de: no hacen nada por mi, o no hacen lo mismo. O el que creo que es el peor de todos, esperar y esperar a que valoren todo lo que hacen y al menos te den la gracia de alguna que otra forma.

Yo soy de la teoría de que quiero que me traten como trato. Mi amor propio es sano, con algún quiebre claro, y es el que le doy a la otra persona. El cumplir caprichos está en mi y seguro que es porque me gusta que me malcríen o mejor dicho, me mimen de tal forma.

¿Está bien que le cumplamos todos los caprichos a la otra persona? ¿Hasta cuando uno puede llevar eso a cabo sin salir lastimado? ¿Es el camino a la decepción y corazón roto?

La última te lo puedo asegurar que es así. Es el camino a la decepción y el famoso “corazón roto”. Empezamos a idealizar cómo queremos que nos traten, dando, DE FORMA NATURAL, todo lo que tenemos a esa persona. Haciendo pequeños y grandes gestos para que sonría y este feliz. Para que vos sientas que está en la mejor relación que puede estar y es gracias a vos. Pero no conscientemente no esperas nada a cambio, porque solo te sale. Pero inconscientemente y con el tiempo todo esto se traduce a dolor, decepción y ansiedad.
¿Porque? Porque la otra persona se acostumbre, se sube “al carro”, en una bien, no por ser mala ni mucho menos. Pero ya la costumbre es lo que hace que todo se derrumbe.

Los niveles de esa persona a tu “trato” van a ser enormes. Lo que espera esa persona de vos, cada vez va a ser más. Si un día cambias esa forma de ser, generada un conflicto porque estás tratando de forma diferente a esa persona. Se convierte en si en algo “tóxico” como para usar una palabra que se entienda. Y todo esto que digo de la otra persona, se que lo hace de forma consciente pero inconsciente también.

¿Que hay más allá de esto? Cuando llega el momento en que te das cuenta que en la relación por vos nadie lo hace. Cuando llega ese momento que sentís un vacío, que estás esperando un gracias o que te mimen de la misma forma. Seguro esto también está mal, porque estamos esperando que el otro actúe como nosotros, clásico de ser humano igual, pero ¿hasta cuando podemos dar tanto?

Uno toca fondo cuando el nivel de ansiedad y vacío que siente afecta el día a día. Y capaz que ahora leyendo esto te estás dando cuenta. Cuando observas que la otra persona está con su vida y no perteneces a ella como te gustaría serlo. Por eso digo que no siempre es así, no todas mis relaciones si tengo que hablar a nivel mucho más personal, lo fueron. Estuve con personas que me trataron tan bien que no podía creer que existía algo así de sano en este mundo. Pero después están esas que no y el que sale lastimado es uno mismo.

Entonces, difícil debe ser poder parar de ser así y cumplirle todos los caprichos a alguien, porque estos son de esos chiquitos que todos los días vas haciendo. Porque estas cosas no son las grandes. Son pequeñas acciones que vamos haciendo día a día.

Cuando sepa el porqué de mi patrón de dar y entregarme entera por alguien cuando realmente siento que es el amor de mi vida para que después solo me rompan el corazón en mil pedazos de la decepción de que en si, jamás me trataron como esperaba y porque la otra persona se acostumbró que así es la relación en vez de valorar los detalles y poder dar lo mismo, LES CONTARÉ.

Esto continúa.
Gracias
@belumare
Pd: son más 4:29am

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